La verdad es que al buscar las cosas, tratando de que ocurran en un determinado momento, matamos la ilusión de las maripositas cuando esto ocurre al no esperarlo.
Primero había que conversar entre todos, comer y beber para no llegar tan aburridos al lugar de la diversión. Una vez aquí, todos comenzaron a separse para poderpermitir queel ritmo de la música se apoderará der sus cuerpos.
Así paso la noche, ella lo miraba. En algunas ocaciones habrán intercambiado palabras, mas ninguna daba mayor importancia a seguir hablando.Terminó de este modo la noche y fué asi como paso la velada.
Al año siguientese festejaba nuevamente 12 nuevas lunas llenas, que para la anfitriona eran 19 años. Pero esta vez lo sinvitados eran menos, más ella fué fija y él esta vez no escapó de su casa.
La preámbula fué en otro lugar, donde habitaba una invitada, hubo alcohol, se compartió y festejaba por un nuevo año de vida para el lazo que pronto tendrían ella y él.
Como era esperado, todos se dirigieron a ese lugar donde la música es la dueña, entraron y celebraron con un vaso de champagne. Luego fueron a la pista; todavía no había mayor encuentro entre ambos, incluso ella bailó con alguien que ni conocía y poco le importaba conocer, mas sólo bailaba. En un momento, de esos que los astros preparan como planeando todo, una de las invitadas se la lleva, rescatándola de su no afurtunado bailarín, más antes de llegar donde la llevaban apareció él y tomandola de la mano se la llevó a la pista con el resto.
En este momento ella le pidió que si el furtivo de la pista aparecía, él debía salvarla y no dejar que aquel se la llevara; a esto él asintió que si.
Luego de permanecer rato juntos en varias situaciones de esa noche, llegó el momento, en quepara ella había despertado la mariposita en el estómago,cada vez que lo miraba.
Para él tampoco era indiferente la sensación que el estar con ella le producía, su olor que lo anclaba a su piel y lo acercaba a sus labios. De juego en juego; de escape en escape; ya no había vuelta atráz, era como debía ser. Ahora debió ser, sobra rotundamente pregunatarse porque hubo que esperar, implícitamente, por esto en este momento. Acaso si hubiese pasado un año antes las cosas habrían sido distintas.
No hay respuesta acertiva, aún la que traiga el destino es incierto para dos seres que sin buscarlo,por una noche se dieron cariño; noche en la cual él confiesa querer de forma rápida y no menos elladice cuanto lamenta que la distancia sería su peor enemiga; sin embargofrente a esta verdad élbusca consuelo diciéndo que entre los dos hay un lazo y era la union de ambos conla cusante de esa reunión.
Por lo menos en ella, despertó un sentimiento que negaba a aceptar, pero que al no poder olvidar los momentos de esa noche y ser consumida por los nercios al saber que el venía, lográ entender qu eno fué uno másy lo asume escribiendo esta historia.
![]()

